Craco, el pueblo fantasma que trabaja en el cine
Un corrimiento de tierras desencadenó en 1963 el despoblamiento de Craco, un pueblo de casi dos mil habitantes encaramado sobre las cárcavas de Basilicata, en el sur de Italia. A comienzos de los años ochenta ya era un pueblo fantasma. Entonces lo descubrió el cine: Mel Gibson rodó allí escenas de La Pasión de Cristo y James Bond pasó con Quantum of Solace. Hoy el casco viejo solo se visita por un recorrido guiado y asegurado, mientras las casas vacías siguen ganándose la vida como plató.
