Los patronos de Meda son los santos Aimo y Vermondo y la Natividad de María, festejados el 8 de septiembre.
En 1194 el antiguo monasterio de la ciudad acogió al emperador Enrique VI y a su esposa Constanza de Sicilia, ya embarazada de su hijo, el futuro Federico II, en viaje desde Alemania: el episodio se recuerda mediante una lápida colocada en un muro que bordea el atrio de la iglesia de San Vittore. La ciudad conserva también la iglesia de Santa Maria Nascente, el Santuario del Santo Crucifijo y la Villa Antona Traversi.