La Gorra es uno de los núcleos rurales surgidos en el campo de Carignano entre los siglos once y catorce, y pertenece a un tipo preciso: implantación de carácter señorial y prioridades defensivas. En el centro está el castillo o la casa fuerte, con las construcciones rurales adosadas; alrededor corre un foso de defensa. El mismo esquema se encuentra en el Brillante y en la Ca', aunque esta última ha dado hallazgos que hacen pensar en un origen romano.
Qué ver
El elemento que mejor explica cómo funcionaban estos asentamientos es la iglesia. Las iglesias al servicio de los núcleos nacidos en el campo tenían todavía, hasta hace no mucho, la calificación de cappelline, con un sacerdote de residencia fija; en la Gorra, como en el Brillante, la capilla no está fuera sino dentro, adosada al castillo. No era un edificio del pueblo: era un edificio de la casa.
La visita
La Gorra está en el campo al norte del centro y se mira desde fuera, porque es propiedad privada como casi todas las casas fuertes de la zona. Se llega por los caminos agrícolas que cortan la llanura hacia el Po, y es una vuelta que tiene sentido hacer en bicicleta.
El consejo de la redacción
Un detalle hidráulico dice por qué la Gorra nació aquí: en la orilla derecha el canal principal, probablemente coetáneo del primer burgo amurallado de Carmagnola, desvía las aguas del Meletta hasta el Stellone y alimenta precisamente la Gorra y los Tetti Faule. En esta llanura la posición de un asentamiento no la decidía solo el camino, la decidía el agua.
