La iglesia de Santa Croce, que en Vinovo llaman dij Batù, se levantó en la segunda mitad del siglo XV como sede de culto de la Compañía de los Flagelantes. Batù, en piamontés, quiere decir los azotados: es el nombre con que la gente llamaba a los cofrades.
Qué ver
El edificio cambió muchas veces a lo largo de los siglos, y el paso decisivo es de 1577, cuando Bartolomeo Feccia fundó aquí la Cofradía de Santa Croce. Desde entonces fueron los cofrades quienes la mantuvieron, con las limosnas y con las cuotas que se pagaban por cada sepultura.
La visita
Está en el centro de Vinovo y se ve junto con la parroquia de San Bartolomeo y el castillo de los Della Rovere, que están a pocos pasos: la vuelta al casco antiguo se cierra en media hora.
El consejo de la redacción
En las procesiones los cofrades de Santa Croce iban con alba blanca y la cabeza cubierta por un capuchón del mismo color, y de ahí viene el apodo. El mismo nombre reaparece en Pianezza, donde otra cofradía de azotados se construyó una iglesia propia en 1680: un trozo de historia religiosa que en el Piamonte se repite de un pueblo a otro.
