El castillo de la Marsaglia se alza en el límite con el municipio de Piscina, y debe su fama a lo que ocurrió alrededor: la batalla de la Marsaglia, librada en sus cercanías el 4 de octubre de 1693 entre los franceses dirigidos por el general Catinat y los piamonteses mandados por el duque Víctor Amadeo II de Saboya.
Qué ver
La estructura tiene planta cuadrangular y se desarrolla en tres pisos, aunque en origen debía de ser más alta. De las torres queda una sola, la de esquina. En la fachada se reconocen todavía las señales débiles de las antiguas aberturas del puente levadizo, que debía de estar inserto en la torre de entrada.
La visita
De lo que el castillo defendía no queda nada: el foso y las defensas exteriores han desaparecido por completo, y también el interior se ha reformado con dureza respecto al proyecto original. Queda la envoltura, y así conviene mirarla.
El consejo de la redacción
Mire las dos paredes a los lados de la fachada principal: son muy distintas entre sí. Es la observación de la que Flavio Conti, en su obra sobre los castillos del Piamonte, dedujo, analizando los materiales, ladrillo y barro cocido, que el castillo pudo haberse construido en varias fases y no en una única campaña.
