La sala más alta de este edificio se llama el Duomo y mide diecinueve metros, porque aquí dentro los vagones de tren se ponían en vertical para repararlos. Hoy ese mismo espacio acoge conferencias y conciertos, pero la altura sigue siendo la que hacía falta para levantar de pie un coche de ferrocarril.
Qué ver
Las Officine Grandi Riparazioni son un complejo industrial de finales del siglo diecinueve, construido para el mantenimiento del material rodante: primero las locomotoras de vapor, luego las eléctricas trifásicas, por fin los automotores. Cerraron a principios de los años noventa y durante un tiempo se habló de derribarlas. El edificio en forma de H, veinte mil metros cuadrados, fue en cambio comprado por una fundación bancaria y restaurado.
La reapertura es de 2017, con una noche de conciertos. Desde entonces los talleres acogen exposiciones, espectáculos, una incubadora de empresas y laboratorios de investigación. En la primavera de 2020, durante algunos meses, parte de las naves se transformó en hospital temporal durante la emergencia sanitaria: plantas de cuidados intensivos montadas bajo las cerchas de hierro, con médicos y enfermeros llegados incluso desde Cuba.
La visita
Las OGR están en corso Castelfidardo, entre el Politecnico y la estación de Porta Susa. Abren con motivo de exposiciones, conciertos y actos, así que conviene mirar antes el programa; el bistró y la cafetería tienen horarios propios. Hora y media para una exposición.
El consejo de la redacción
Mire hacia arriba, a las cerchas y a los raíles suspendidos. La restauración dejó a la vista la estructura metálica, y sobre su cabeza siguen corriendo los carriles de los puentes grúa que movían piezas de decenas de toneladas. En un museo la arqueología industrial la cuentan los paneles; aquí la cuenta el techo.
