El Jueves Santo, Marsala saca la Pasión a la calle con nueve cuadros encomendados a figurantes de carne y hueso. El cortejo sale hacia el mediodía y no regresa hasta la noche, tras horas de recorrido lento por el casco antiguo, con el público agolpado en las aceras.
La cofradía de Sant'Anna mantiene viva esta representación desde el siglo XVII, lo que la convierte en una de las procesiones con personajes vivientes más antiguas de Italia. En 2025, por primera vez en su historia, el desfile partió de la iglesia del Carmine, porque la de Sant'Anna estaba en obras.
El Viernes Santo llega la procesión del Cristo muerto y la Dolorosa, y el Miércoles Santo se escenifica la Última Cena. No hace falta entrada: basta con buscar un buen sitio a lo largo del itinerario.
