El patrón de Florencia es san Juan Bautista y su festividad cae el 24 de junio. A él está dedicado el baptisterio frente al duomo: durante siglos allí se bautizaron los florentinos y allí se investía a caballeros y poetas. Dante, bautizado en él, lo llama su bello San Giovanni.
Ese mismo día los magistrados de la ciudad ofrecían al patrón los palii, las telas preciosas que dieron nombre a las carreras. La fiesta tenía su escenario en la piazza Santa Croce, amplia y regular, usada desde el Renacimiento para justas, espectáculos y competiciones populares como el calcio in costume.
