🏰 Castillos y palacios

Castel Firmiano

📍 Bolzano, Trentino-Alto Adigio · 57/100

En una colina a las afueras de Bolzano, sobre el Adigio, hay un castillo nombrado por primera vez hacia 945. Pasó al príncipe obispo de Trento en 1027, luego a los ministeriales que de él tomaron el apellido Firmian, y en 1473 recayó en Segismundo, príncipe del Tirol, que lo amplió hasta hacerlo fortaleza y le dio su propio nombre: Sigmundskron, corona de Segismundo.

Qué ver

Del castillo más antiguo quedan pocas huellas en el punto más alto, ocupado por la capilla dedicada a dos obispos, que parece anterior a las murallas y que después quedó englobada en ellas. El resto son lienzos de muralla, torres y adarves que desde el siglo diecisiete fueron cayendo en ruina, porque mantenerlos costaba demasiado, y que se han recuperado sin ocultar las grietas.

Hoy el conjunto alberga la sede principal de los museos de montaña creados por Reinhold Messner: el recorrido sube y baja entre los muros, con salas abiertas dentro de las torres y escaleras de acero apoyadas en la piedra, y cuenta la relación entre los hombres y las montañas, de las religiones a las expediciones. Desde las terrazas se ven la cuenca de Bolzano y los viñedos.

La visita

El castillo está al suroeste de la ciudad, se llega en autobús o en coche y luego con una subida a pie de unos diez minutos; se entra con el billete del museo, conviene comprobar el día de cierre, y el recorrido no es cómodo en todo su trazado. Dos horas.

El consejo de la redacción

Durante las restauraciones, bajo el castillo apareció una tumba neolítica con el esqueleto de una mujer, de entre seis y siete mil años: alguien vivía aquí cuatro milenios antes de que se pusiera la primera piedra. Mire la colina desde lejos y entenderá por qué: es el único relieve que domina el río.

Explorar Bolzano

Todo el municipio: guía, lugares, sabores y eventos.