El día de fiesta del patrón de Bondone cae el 8 de septiembre, cuando la liturgia católica celebra la Natividad de la Bienaventurada Virgen María; por tradición se festeja también la víspera. Es una ocasión importante para la población, porque en esos días los carboneros y sus familias, dispersos por los montes desde la primavera para producir carbón vegetal, regresan al pueblo para encontrarse y celebrar.
Un voto de los supervivientes a la Bienaventurada Virgen, representada en Bondone por una estatua de madera de la Virgen con el niño en brazos («La Madono dal Bambì en bròs»), estableció que el 9 de septiembre de cada año sería un día de fiesta, con una solemne procesión que lleva la estatua hasta la localidad de Plos. El voto se oficializó en los archivos de la parroquia el 9 de septiembre de 1855. Así, en Bondone del 7 al 9 de septiembre se celebran las conmemoraciones religiosas y el recuerdo del regreso al pueblo, durante unos días, de los carboneros y sus familias.