Esta casa fuerte se construyó para controlar a quien pasaba. Está en Runaz, junto al trazado de la calzada romana de las Galias, a pocos cientos de metros de la garganta de Pierre-Taillée, el punto donde el valle se estrecha y nadie puede evitar pasar. Hoy dentro está la biblioteca del pueblo y un archivo de sonidos grabados.
Qué ver
La construcción es del siglo catorce o quince y la quiso la familia d'Avise, que llevaba aquí al menos dos siglos y que de aquel paso obligado había hecho su fortuna. Era una de las casas más fuertes del Valle de Aosta, y una de las pocas que nunca quiso aliarse con los Saboya.
En el siglo quince el feudo se dividió entre cuatro hermanos, y uno de ellos fue señor de Runaz: la misma familia levantó en los alrededores otros tres castillos. El edificio es propiedad regional y se ha convertido en un centro polivalente, con la biblioteca, un pequeño auditorio, exposiciones y una muestra permanente dedicada a las ondas y a la radio, a cargo de la asociación que reúne los archivos sonoros del valle.
La visita
Runaz es una aldea de Avise, en la carretera principal de la Valdigne; la entrada sigue los horarios de la biblioteca y de las actividades, así que conviene comprobarlo antes. Media hora, más si hay una exposición.
El consejo de la redacción
Dé los pocos pasos que separan la casa de Pierre-Taillée y mire la roca: allí la calzada romana está tallada dentro de la pared, porque otro camino no había. Es la razón por la que esta casa está exactamente aquí, y dos minutos andando lo explican mejor que cualquier panel.
