Es hexagonal, como el torreón del castillo de Pont-Saint-Martin con el que mantenía el contacto visual: las dos torres y el fuerte de Bard formaban una red de señales sobre la entrada del valle. Su otro nombre, tour d'Aviès, dice el oficio que hacía: avistar.
Qué ver
La torre está hacia los 540 metros en la umbría, domina el llano de Pont-Saint-Martin y vigila el acceso al valle del Lys. Las almenas están dispuestas de modo que a cada merlón corresponda una esquina escuadrada, reforzada con sillares. La puerta de entrada queda elevada unos cuatro metros del suelo, como en los torreones valdostanos primitivos: se llegaba con una escalera que se retiraba en caso de ataque. Alrededor se intuye todavía la cortina defensiva que protegía los lados más expuestos; dentro había forjados de madera.
La visita
Se sube desde Pramotton, a 300 metros: se bordea el canal de la central y luego un empinado camino de herradura entra en un castañar. La excursión está clasificada como fácil, menos de una hora, con 250 metros de desnivel, y la torre es de acceso libre. La fecha de construcción sigue siendo incierta, probablemente el siglo XII. Los documentos la asignan en 1214 a Ugo di Bard, y en 1386 desde el fuerte de Bard destacaron a dos hombres durante un mes para guarnecerla, para que no cayera en manos de los Tuchini.
El consejo de la redacción
El desnivel es poco pero el terreno es empinado: calzado de sendero, no de paseo. En otoño el castañar vale la subida tanto como la torre.
