Un estanque de montaña ya es de por sí una rareza en el Valle de Aosta, donde el agua quieta escasea. El de Holay está entre los 750 y los 790 metros, sobre Pont-Saint-Martin, y conserva especies relictas de flora y fauna que en el resto de la región casi han desaparecido.
Qué ver
La reserva es pequeña de verdad: 1,45 hectáreas, instituidas en 1993 junto con otras áreas protegidas valdostanas. En 2005 se reconoció además, alrededor del humedal, una zona especial de conservación que cubre una superficie mayor y entró en la red europea Natura 2000. El estanque queda a pocos pasos de las ruinas del castillo de Suzey, en el mismo promontorio.
El consejo de la redacción
Es una parada, no una excursión: media hora basta, y cobra sentido junto al castillo y al paseo sobre Ivéry. La primavera es el momento bueno, cuando la vegetación del estanque trabaja y los anfibios se hacen oír.
