Terminada en 1907, como recuerda la inscripción de la fachada, la capilla de la Beata Virgen de Lourdes —conocida también como chiesetta di Grava— se levanta en la via Grava di Sotto, en la aldea del mismo nombre de Cortina d'Ampezzo. El edificio está a los pies del macizo del Pomagagnon, es un lugar de peregrinación muy frecuentado y está dedicado a la patrona de la aldea, que se celebra el 11 de febrero.
Qué ver
La fachada, revocada en color marfil, tiene una estructura sencilla, marcada por una moldura que recorre el exterior del edificio a dos tercios de la altura. Sobre el portal de madera hay un frontón con la inscripción «150°: 1858 Lourdes 2008», grabada por el ciento cincuenta aniversario de la primera aparición a santa Bernadette Soubirous, junto a una breve invocación latina a la Inmaculada Concepción. Más arriba se abren un pequeño rosetón y dos torretas campanarias separadas por un friso central con crucifijo y reloj blanco. La cubierta de planchas de cobre ha adquirido con el tiempo su característico color verde mar por efecto de la oxidación.
El interior, de una sola nave, tiene el pavimento de mármol rosa y una orientación norte-sur pensada para captar la luz natural durante todo el día a través de seis ventanas altas. Las paredes están marcadas por pilastras de mármol rosa con capiteles decorados con pan de oro y por un entablamento de mármol gris. Entre las pilastras cuelgan catorce cuadros con escenas de la Pasión de Cristo, que sirven de estaciones del vía crucis en Semana Santa.
El presbiterio, delimitado por una balaustrada de mármol con columnillas finas, acoge un altar adosado a la pared del fondo. En el ábside se reproduce en perspectiva la gruta de Lourdes, con las tallas de madera de la Virgen en oración y de Bernadette Soubirous arrodillada, y el sagrario colocado al pie del conjunto. Esta zona conserva además una pintura de san José con el Niño Jesús en un marco taraceado. A los lados del ábside hay dos hornacinas con estatuas talladas en 1907 por el artista de Val Gardena Corrado Pitscheider: a la derecha santa Lucía con los ojos en una bandeja, a la izquierda san Miguel Arcángel vestido de centurión romano aplastando al Demonio. En la pared opuesta al altar, sobre la entrada, hay un gran órgano de época.
La visita
La capilla sigue abierta al culto y es un punto de referencia devocional para quienes viven en la zona. Los momentos de mayor afluencia coinciden con la fiesta patronal del 11 de febrero y con los ritos de Semana Santa, cuando las catorce estaciones pintadas a lo largo de la nave se usan para celebrar el vía crucis.
El consejo de la redacción
Durante la visita fíjate en cómo está dispuesto el edificio: la orientación en el eje norte-sur se estudió a propósito para que el sol iluminara el interior por las seis ventanas grandes incluso en los meses de invierno, cuando las horas de luz en el valle de Ampezzo se reducen bastante.
