En Lagonegro se cuenta que en la iglesia de San Nicola está enterrada la mujer del retrato más famoso del mundo: Lisa del Giocondo, muerta aquí en 1506 cuando estaba de paso. Es una tradición local tenaz, que los estudios no confirman, porque los documentos florentinos sitúan su muerte mucho más tarde; pero en el pueblo la historia se sigue contando, y con convicción.
Qué ver
La iglesia se construyó entre el siglo noveno y el décimo y desde entonces se ha rehecho muchas veces: el interior es amplio y de formas irregulares, porque cada ampliación añadió una pieza sin rehacer el conjunto. El altar mayor es del siglo dieciocho, y entre las obras hay un crucifijo de Altobello Persio y un lienzo con la Virgen y algunas santas.
Es la concatedral de la diócesis, y está en la parte alta del pueblo, la vieja, apoyada en la pendiente con las casas apretadas alrededor. Desde allí arriba se ven el valle del Noce y las montañas del Pollino, y se entiende por qué Lagonegro fue durante siglos una parada obligada en la carretera entre Nápoles y Calabria.
La visita
La iglesia está en el centro histórico de Lagonegro, en cuesta respecto a la parte moderna del pueblo; entrada libre con horarios ligados a los oficios. Media hora.
El consejo de la redacción
Pregunte por la Gioconda a alguien del lugar y escuche cómo se lo cuentan. Se sostenga o no la historia ante los documentos, la manera en que un pueblo mantiene viva su propia versión de los hechos dice algo verdadero sobre ese pueblo, y vale el viaje tanto como un altar.
