Se levantó en 1934, que en Melfi quiere decir ayer: la catedral es normanda y en las laderas del Vulture hay capillas excavadas en la roca. Y sin embargo es esta iglesia del siglo XX la que marca el momento más esperado del año melfitano. El viernes santo la procesión sale de aquí: junto a las imágenes sagradas de la Madonna Addolorata y del Cristo muerto desfilan niñas vestidas de negro, cada una con uno de los misterios de la Pasión en la mano. Su nombre completo es chiesa di Sant'Anna e Santa Maria del Suffragio, y depende de la parroquia de la catedral.
Qué ver
No es una iglesia que se visite por su fábrica: aquí lo que cuenta son los objetos del rito. Las dos imágenes que salen el viernes santo, la Addolorata y el Cristo muerto, y los misterios de la Pasión, esos pequeños instrumentos simbólicos que las niñas sostienen durante todo el recorrido, pertenecen a esta iglesia y a la comunidad que la frecuenta.
Sant'Anna tiene cofradía propia que, junto con la de la iglesia del Carmine, se ocupa de los ritos de la Semana Santa: son ellos quienes entonan los cantos tristes sobre la tragedia del Gólgota, y sólo se oyen esos días del año.
La visita
La iglesia depende de la parroquia de la catedral y sus horarios siguen los de las celebraciones; fuera de las misas conviene preguntar allí, porque no hay un recorrido de visita autónomo. Dos fechas que apuntar: el viernes santo, cuando el cortejo arranca desde la iglesia, y el 26 de julio, día de la procesión de Sant'Anna.
El consejo de la redacción
Si estáis en Melfi en Semana Santa, no lleguéis a la hora de la procesión: presentaos antes, delante de la iglesia, mientras se forma el cortejo y visten de negro a las niñas. En esa media hora se entiende que no es una recreación montada para los visitantes, sino algo que las familias de Melfi se pasan de generación en generación.
