El protector de Francavilla Angitola es san Focas mártir, festejado el 5 de marzo y el segundo domingo de agosto: era un soldado que, tras deponer las armas, se hizo hortelano, vivió en Sínope entre los siglos I y II y fue condenado a muerte por su fe cristiana.
La fiesta se celebra también en verano, cuando los originarios de Francavilla Angitola tienen mayor posibilidad de volver al pueblo natal: el sonido de la banda que recorre el pueblo hace de despertador el domingo por la mañana, las calles se llenan de puestos y por la noche la música en directo acompaña la fiesta. En el pueblo se encuentra también el Museo dell'emigrazione G.B. Scalabrini.