El patrono de Gragnano es san Sebastián, festejado el 20 de enero en la iglesia a él dedicada, sede de la parroquia de San Giovanni Battista y conocida también como iglesia del Rosario por la cofradía a ella anexa.
Gragnano es conocida en toda Europa como la Ciudad de la Pasta: es la ciudad italiana que produce y exporta la mayor cantidad de pasta, sobre todo macarrones, y desde 2013 su producción cuenta con la Indicación Geográfica Protegida europea «Pasta di Gragnano». La calidad del llamado «oro blanco» estuvo y está favorecida por condiciones climáticas particulares, como un aire ligeramente húmedo que permite el secado lento de los macarrones, y por la calidad del agua de manantial que antaño alimentaba hasta treinta molinos de agua, cuyas ruinas todavía pueden admirarse en el Valle de los Molinos. Precisamente en este valle, desde 1969, los artesanos locales crean cada año un célebre belén artístico, ambientado en un contexto rural que refuerza su realismo.