Casi todo el mundo viene a Paestum por los tres templos y se salta el museo, que está a doscientos metros y contiene lo más raro de todo: un muchacho pintado mientras se zambulle. La losa que cubría la tumba del Nadador, hallada en 1968 poco fuera de la ciudad, es el único ejemplo conocido de pintura funeraria griega con figuras de aquella época, hacia el cuatrocientos ochenta antes de Cristo. Los lados de la tumba muestran un banquete, con los comensales tumbados que beben y tocan música.
Qué ver
Nadie sabe con certeza qué significa esa zambullida: el paso de la vida a la muerte, dicen los más, pero la explicación no cierra la cuestión y la figura sigue ahí, suspendida, con los brazos abiertos sobre el agua. Está en una sala propia, a la altura de los ojos, y se puede mirar de cerca todo el tiempo que uno quiera.
El museo, sin embargo, no es solo eso. Está la serie de metopas arcaicas de arenisca que decoraban el tesoro del santuario de Hera en la desembocadura del Sele, con las hazañas de Heracles y las figuras de muchachas que bailan, talladas con una dureza que parece moderna; hay centenares de estatuillas votivas, armas y ajuares; y está la gran colección de tumbas pintadas lucanas del siglo cuarto, con el guerrero que parte, el jinete que vuelve vencedor y las mujeres que se mesan los cabellos. Después la sección romana, cuando la ciudad griega se hizo colonia latina y cambió de nombre.
La visita
El museo está dentro del área arqueológica, frente a la entrada del parque; la entrada suele ser conjunta con las excavaciones y vale varios días. Abierto todos los días, cerrado en algunos festivos. Una hora, hora y media. En verano es además el sitio más fresco de Paestum.
El consejo de la redacción
Haga el museo antes que los templos, no después: las metopas, las estatuillas y los ajuares le dicen quién vivía aquí, y cuando luego camine entre las columnas ya no estará mirando tres edificios vacíos. Y quédese un rato ante el Nadador: es una pintura de hace dos mil quinientos años que parece hecha ayer, y es la única de su clase que le queda al mundo.
