La patrona de Rieti es santa Bárbara, festejada el 4 de diciembre: el complejo de la catedral de Santa Maria Assunta comprende, además de una cripta, un campanario de 1252, un baptisterio y un pórtico de 1458, varias capillas dieciochescas, entre ellas la dedicada a la patrona, diseñada por Gian Lorenzo Bernini.
La figura del obispo adquirió importancia fundamental en Rieti con la reconstrucción de la catedral en 1109. El 13 de julio de 1234, precisamente en esta catedral, el papa Gregorio IX canonizó a santo Domingo, fundador de la orden dominica; el 29 de mayo de 1289 Carlos II de Anjou, hijo y sucesor de Carlos I, fue coronado allí rey de Sicilia y de Jerusalén por el papa Nicolás IV. La ciudad venera también con particular intensidad a san Antonio de Padua, cuyo culto, vivo desde hace más de ocho siglos, culmina en el Giugno Antoniano Reatino con la Procesión de los Cirios: dos domingos después de la exposición de la estatua del santo, los fieles recorren las calles de la ciudad portando grandes cirios votivos encendidos, en un espectáculo que al caer la tarde se vuelve especialmente sugestivo.