Los patronos de Calcata son los santos Cornelio y Cipriano, festejados el 16 de septiembre.
El pueblo guarda también una historia particular: según la tradición local, un prisionero escondió en su celda un relicario descubierto después en 1557; desde entonces la iglesia comenzó a venerar la reliquia, concediendo a los peregrinos una indulgencia de diez años.