En 1580 esta iglesia se dio la vuelta. Las obras, pagadas por la familia Ghisolfi, trasladaron la puerta principal a donde antes estaba el coro: quien entraba por un extremo empezó a entrar por el otro, y el edificio se encontró invertido respecto a como había nacido. No es un capricho, es lo que pasa cuando cambia el camino o cuando el pueblo crece por el lado equivocado.
Qué ver
Una lápida de mármol empotrada en el exterior recuerda unas restauraciones hechas en 1209, lo que significa que la iglesia existía ya antes: esa fecha no es la fundación, es un mantenimiento. Siguieron otras obras a finales del siglo trece, y luego la gran intervención de finales del dieciséis que le dio la orientación actual.
El campanario contiguo se restauró a finales del siglo diecisiete y en el diecinueve se le pusieron cuatro campanas. Es la parroquial de Ceranesi, en un valle que sube desde Génova hacia el interior: iglesias como esta fueron durante siglos el único edificio público de pueblos hechos de casas dispersas.
La visita
La iglesia está en piazza della Chiesa, en el centro de Ceranesi, a media hora de Génova remontando el valle; es parroquial, así que abre para los oficios. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Rodee el edificio buscando las cicatrices del vuelco: una puerta tapiada, una ventana a una altura que no viene a cuento, un trozo de fábrica más vieja donde hoy está el ábside. Cuando una iglesia se da la vuelta, el interior se rehace y el exterior se olvida de mentir.
