El ayuntamiento de Rossiglione es un convento reconvertido, y se nota: la sala polivalente del pueblo era la iglesia de los Frailes Menores, consagrada en 1645. El terreno lo compraron juntas las dos comunidades de Rossiglione Superiore y Rossiglione Inferiore, y la escritura lleva fecha del 9 de octubre de 1530; las obras, en cambio, no arrancaron hasta 1621. El edificio está en la piazza Giacomo Matteotti, en el barrio bajo.
Qué ver
Del conjunto conventual, dedicado a la Asunción, quedan huellas reconocibles del modo de construir franciscano: proporciones sobrias, superficies sin énfasis, el corte desnudo que los Frailes Menores daban a sus propias casas. En el siglo XVIII el inmueble, ya convertido en un centro religioso de peso para el valle del Stura, se amplió y se llenó de bienes muebles que después se perdieron todos: lo que se mira hoy es la envoltura, no lo que contenía.
La iglesia conventual ya no está abierta al culto. Convertida en sala polivalente, acoge asambleas, conciertos y actos del pueblo, y es la parte del edificio donde mejor se lee el paso de convento a ayuntamiento: el volumen siguió siendo el mismo, el uso cambió por completo.
La visita
La piazza Giacomo Matteotti es el centro de Rossiglione Inferiore, en la carretera que sube el valle hacia el puerto del Turchino. Rossiglione se compone de dos barrios históricos, Superiore e Inferiore, y el ayuntamiento está en el segundo: conviene saberlo para no buscarlo en el extremo equivocado. Las oficinas mantienen el horario habitual de atención, mientras que la sala abre con motivo de los actos.
El consejo de la redacción
Nos gusta ordenar las fechas delante del portal. En 1805 la supresión napoleónica de las órdenes religiosas expulsó a los franciscanos, y los dos barrios, recién unidos en un solo municipio, hicieron del antiguo convento su sede administrativa; en 1818 un Real Decreto de Víctor Manuel I de Saboya, rey de Cerdeña, los hizo volver; en 1855 las leyes Siccardi los apartaron por segunda vez; en 1866 el consistorio se instaló definitivamente. Seis décadas de historia italiana pasadas por una sola puerta. Pregunte en el ayuntamiento si hay algo programado en la sala: es la única manera de ver por dentro la antigua iglesia.
