🌋 Naturaleza y vistas

cascata del Serpente

📍 Masone, Liguria · 43/100

El salto se llamaba antes cascata delle Cheucie, y el nombre «del Serpente» correspondía solo al lago pequeño que recoge el agua a sus pies. Después el uso invirtió los papeles: hoy el Serpente es la cascada, mientras las Cheucie sobreviven en los mapas viejos. La forma el rio Masone, afluente por la izquierda de la Stura di Ovada, dentro de un valle estrecho y profundamente encajado; junto con otros cuatro saltos menores compone el conjunto de las cascate del Serpente, poco más arriba del pueblo.

Qué ver

Lo más interesante aquí es geológico, y se lee en el escalón desde el que el agua se tira. Por lo común un salto nace donde se encuentran dos rocas distintas, una blanda que se consume y otra dura que resiste. Aquí la roca es siempre la misma, los esquistos de serpentina que forman las laderas del pequeño valle: lo único que cambia es cuánto están fracturados. Donde la piedra está menos rota el agua tuvo más trabajo para excavarla, ese banco compacto siguió en pie y el torrente cae por encima, al lago de abajo. El parque natural regional del Beigua incluye el lugar entre sus sitios de interés geomorfológico.

No lejos de la cascada el parque montó un recorrido botánico, preparado junto con la escuela media de Masone. Vale la pena buscar también lo que queda de la industria del agua: cerca del salto asoman las ruinas de la antigua cartiera Savoi, una fábrica de papel movida por energía hidráulica, y más abajo, junto al punto donde el arroyo entra en la Stura, se reconocen los muros de un molino grande.

La visita

Desde el centro de Masone se llega en coche o a pie en media hora larga, sin dificultad. Quien quiera seguir encuentra el sendero que sube hacia la divisoria de aguas entre Liguria y la llanura del Po y hacia la zona del Bric del Dente. El salto principal y los menores son además el armazón de un itinerario de barranquismo, en parte equipado como vía ferrata: el material y la compañía adecuados son indispensables, no es una variante larga del paseo. En verano el lago bajo la cascada se llena de bañistas de la zona.

El consejo de la redacción

Vayan un día laborable y fuera del lleno de agosto, cuando el lago se toma por asalto: la cascada se mira mucho mejor con poca gente alrededor, y el ruido del agua vuelve a ser el único. Aconsejamos dedicar media hora más a las ruinas de la fábrica de papel, que casi nadie busca, y subir por el sendero aunque sea un cuarto de hora: desde allí arriba se entiende cómo el arroyo cortó el valle.

Explorar Masone

Todo el municipio: guía, lugares, sabores y eventos.