La parroquia de Olivetta San Michele está dedicada a san Antonio de Padua, que es además el patrono del municipio y se celebra el 13 de junio. Nació como oratorio y fue duramente bombardeada en 1944: estamos en la frontera, y por aquí la guerra pasó de verdad.
Qué ver
Reconstruida en parte tras la guerra, la iglesia volvió a ser pintada al fresco por Mario Raimondo, pintor de Dolceacqua al que todos llamaban Barbadirame. La mejor pieza es la Crucifixión del ábside; fuera, en la fachada, está la talla de mármol del santo titular.
La visita
La iglesia está en la capital, centro de un municipio disperso a poco menos de 300 metros, en el valle del Bevera. Conviene llegar sabiendo qué se mira: un edificio antiguo rehecho por manos del siglo XX, en un pueblo que en 1947 perdió dos aldeas que pasaron a Francia.
El consejo de la redacción
Mire primero la fachada y luego el ábside: fuera la talla del santo, dentro los frescos de Barbadirame. Son dos épocas del mismo edificio, y se ven a simple vista.
