Casi todo lo que hay dentro de este oratorio lo hizo gente de aquí. Los retablos son de Lorenzo Gastaldi, pintor de Triora, y de su padre Battista: dos generaciones de la misma familia pintando para la misma cofradía, en el mismo pueblo. El altar de madera es de un tallista de Molini di Triora, y quien pagó su dorado fue un paisano.
Qué ver
El edificio es de 1632 y sustituyó a una sede anterior situada bajo la colegiata. El retablo del hijo, la Imposición del nombre al Bautista, está firmado y fechado en 1682; el del padre representa la Trinidad con las santas Inés y Catalina y lo encargó un seglar del lugar treinta años antes.
Hay además obras llegadas de fuera: una tabla con la Virgen del Rosario entre los santos Vicente Ferrer y Domingo, del siglo dieciséis, atribuida a Luca Cambiaso, y un san Nicolás de Tolentino procedente de otra iglesia del pueblo. Para la caja procesional, en cambio, la cofradía acudió al mejor escultor en madera de Génova, Anton Maria Maragliano, que hizo la estatua del Bautista.
La visita
El oratorio está en via Veneziano Giauni, en el centro de Triora, en el alto valle Argentina; el pueblo es conocido sobre todo por los procesos a las brujas de finales del siglo dieciséis, y quien sube por eso no suele entrar aquí. Abre para los oficios y en ocasiones especiales. Veinte minutos.
El consejo de la redacción
Encuentre los dos retablos de los Gastaldi y mírelos uno al lado del otro. Es un taller familiar visto en sección: el padre y el hijo, a treinta años de distancia, trabajando para los mismos comitentes en la misma sala. En los museos los pintores son nombres aislados; aquí se ve el oficio pasar de una generación a la siguiente.
