El patrón de Bolano es san José, festejado el 19 de marzo. La iglesia parroquial de Santa Maria Assunta, antigua parroquia situada en el pueblo viejo, fue ampliada y reconstruida en estilo barroco a finales del siglo XVIII sobre los restos de una construcción románico-gótica anterior: esta última se nombró por primera vez en 1149 en la bula del papa Eugenio III, con la que enumeraba las treinta y tres parroquias de Luni. Los frescos interiores son obra del pintor David Beghè.
En la aldea de Ceparana se encuentra el castillo Giustiniani, un edificio que, a través de diversas intervenciones a lo largo de los siglos, se transformó de abadía benedictina en residencia nobiliaria: ya citado en el diploma del emperador Otón I del año 963, el lugar fue fortificado aún más en el siglo XI por los obispos de Luni, propietarios del pueblo. La propiedad del palacio pasó en 1717 a la familia Giustiniani, que lo transformó en residencia señorial; junto al castillo se encuentra la capilla familiar, edificada en el transcurso del siglo XVIII y dedicada a la Santissima Annunziata, que conserva un retablo de mármol que representa la Anunciación. Los primeros datos demográficos del pueblo los proporcionó monseñor Agostino Giustiniani, según el cual en las primeras décadas del siglo XVI en Bolano había trescientos diez «foghi», es decir, hogares familiares.
