Vado Ligure lleva en el nombre la ciudad romana que tiene debajo: Vada Sabatia, crecida en el siglo II a. C. alrededor de un campamento militar y convertida después en municipio del imperio. Buena parte de lo que ha vuelto a salir de ese suelo está aquí, en el Museo Civico de Villa Groppallo, inaugurado en 1982 y reinstalado en 1999. Dos secciones, una romana y otra medieval, dentro de una villa que el pueblo ha convertido en el depósito ordenado de sus antigüedades.
Qué ver
La parte arqueológica reúne los materiales recuperados en el área de Vada Sabatia, y conviene saber qué fue aquel lugar antes de asomarse a las vitrinas: en 109 a. C. la via Aemilia Scauri unió Vado con Luni y con Roma cruzando los Apeninos por el paso de Cadibona, y el puerto aparece en una carta de Bruto a Cicerón, en las páginas de Estrabón, en Plinio el Viejo como Portus Vadorum Sabatium y en el geógrafo Pomponio Mela. A la sección medieval pertenece una amplia colección de monedas antiguas, fechables entre el siglo II y el V.
La segunda alma del museo es el arte contemporáneo, y no es un apéndice: son obras de artistas locales e internacionales que pasaron por el Premio Vado, instituido en 1951. Así Villa Groppallo no guarda solo hallazgos, sino también el rastro de lo que un municipio industrial de la riviera ha decidido premiar en más de setenta años.
La visita
El museo es municipal y sus aperturas siguen el calendario del Ayuntamiento: los horarios son reducidos y cambian con la temporada, así que compruebe días y horas antes de ponerse en camino. Calcule algo menos de una hora, suficiente para las dos secciones. Tenga en cuenta además que la otra colección arqueológica de Vado, el Civico Museo archeologico Cesare Queirolo, casi nunca abre al público: para ver Vada Sabatia hay que venir a Villa Groppallo.
El consejo de la redacción
Al salir, vayan a ver el monumento a los caídos que Arturo Martini hizo en 1926, con las estatuas de bronce del Sacrificio, la Gloria, la Historia y la Victoria: es la escultura más importante que posee Vado Ligure y está al aire libre, visible a cualquier hora. Mírenla después de la sección contemporánea de Villa Groppallo y no antes: se entiende mejor de dónde viene la atención de este pueblo por el arte del siglo XX.
