El museo etnográfico de Boves está en via Filatoio, y la dirección es ya media explicación: el filatoio es el edificio donde se trabajaba la seda, y la colección habla justo de eso. El museo conserva objetos ligados a la sericultura, es decir a la cría del gusano de seda, y aperos de la vida campesina.
Qué ver
Son las dos cosas que iban juntas en las casas de esta parte del Cuneese: el trabajo del campo, con sus instrumentos, y la cría de los gusanos, que ocupaba una habitación de la casa algunas semanas al año y traía un ingreso más. Los objetos reunidos aquí vienen de ahí, y puestos en fila cuentan una economía doméstica que desapareció en dos generaciones.
La visita
Conviene decirlo enseguida: el museo figura actualmente como cerrado, y las aperturas se acuerdan con el Ayuntamiento de Boves, que se ocupa de su gestión. Quien tenga interés que haga una llamada antes de ponerse en camino, porque es el tipo de colección que se visita con cita y no con horario fijo.
El consejo de la redacción
Si el museo está cerrado, en Boves quedan otras dos colecciones con la misma impronta local, el museo de la castaña y el museo de la seta y de ciencias naturales. Son tres piezas del mismo discurso, es decir de qué vivían el pueblo y sus valles antes de que la montaña se vaciara: el bosque, el castaño y el establo.
