El museo está en via Guglielmo Marconi, en el centro de Boves, y nace de un hecho preciso: el 19 de septiembre de 1943, al día siguiente del armisticio, la primera división acorazada de las SS golpeó el pueblo desde las colinas de alrededor, prendió fuego a más de 350 casas y dejó decenas de víctimas. Fue el primer acto de represalia contra la población civil indefensa cometido en Italia por los alemanes.
Qué ver
El núcleo de la exposición es permanente y lo forman los dibujos de la artista Adriana Filippi, que puso sobre el papel las escenas de la vida partisana. No son documentos fotográficos ni pretenden serlo: son testimonios dibujados, y precisamente por eso funcionan de otro modo que un archivo, porque devuelven lo cotidiano de la guerra en lugar de sus momentos espectaculares.
La visita
Boves es uno de los diez centros-red de la provincia de Cuneo en el proyecto Sentieri della Libertà, que enlaza los lugares de la Resistencia: el museo es el punto por el que conviene empezar para entender el resto del territorio. No tiene los horarios continuos de un museo de ciudad, así que es mejor comprobar las aperturas antes de salir.
El consejo de la redacción
Vale la pena saber, al entrar, qué recibió el pueblo después: el 16 de enero de 1961 la medalla de oro al mérito civil y el 22 de julio de 1963 la medalla de oro al valor militar, por su actividad en la lucha partisana. Son las dos fechas que cierran el círculo abierto en septiembre de 1943, y explican por qué en Boves este museo no es un añadido sino el centro.
