La iglesia de San Vincenzo Martire es la parroquial de Nole y pertenece a la archidiócesis de Turín. La iglesia románica original se levantó entre los siglos XI y XII: lo dicen los restos aparecidos durante las excavaciones de 1984, bajo el pavimento. En el siglo XIV se amplió, con el presbiterio agrandado y una nave lateral más. En 1678 el edificio antiguo se demolió y empezaron las obras de la iglesia nueva, llevadas por los maestros de obra Michele y Domenico Gioannino y terminadas en la primera mitad del siglo XVIII.
Qué ver
La fachada a dos aguas mira a poniente y la divide una imposta en dos registros, cada uno marcado por seis pilastras: abajo los tres portales de entrada y dos ventanitas cuadradas, arriba cinco hornacinas con otras tantas estatuas, todo coronado por el frontón triangular. El campanario tiene base cuadrada, un vano simple por lado en el cuerpo de campanas y un tejado a cuatro aguas. Dentro hay una sola nave dividida en cinco tramos, a la que asoman las capillas laterales y los brazos del crucero; las paredes están marcadas por lesenas que sostienen el entablamento del que arranca la bóveda. Al fondo, el presbiterio realzado dos escalones se cierra con el ábside. Entre las obras destacan las dos estatuas de los santos Pedro y Pablo y el relieve con la Gloria de San Vicente.
La visita
El presbiterio y la sacristía se agrandaron en 1765 y seis años después el arzobispo Francesco Luserna Rorengo di Rorà celebró la consagración. El campanario se reparó en 1846; entre 1900 y 1908 la iglesia se amplió y remodeló; el tejado se rehízo en 1926 y de nuevo en 1933. En 1986 se colocó la mesa de madera vuelta hacia la asamblea.
El consejo de la redacción
El 15 de noviembre de 2006, hacia las diez de la noche, el campanario se derrumbó. Al caer destruyó parte de la fachada, el órgano de tubos que estaba en la contrafachada y el baptisterio. La fiscalía atribuyó el derrumbe a la empresa ejecutora y a los directores de obra. La parroquial volvió a abrirse al culto en enero de 2011, tras más de cuatro años de obras, y la nueva torre campanario se inauguró el 25 de septiembre de 2021, quince años después. Mirando la fachada todavía se distingue dónde acaba lo viejo y empieza lo nuevo: es una iglesia que lleva escrita encima su fecha de renacimiento, y esa es la razón para pararse.
