El ayuntamiento de Sant'Ambrogio no nació ayuntamiento: era la villa de los dueños de una fábrica de género de punto, construida en 1871 y llamada con el nombre de la familia. El municipio se mudó allí en 1957, después de cambiar de sede dos veces en medio siglo: primero la torre medieval, luego un edificio al que llamaban el nuevo ayuntamiento, y por fin esta casa.
Qué ver
Se ve enseguida que es una villa y no un edificio público: la planta es la de una residencia burguesa de finales del siglo diecinueve, con el jardín alrededor y las ventanas dispuestas para estar cómodos, no para lucirse. Es un documento de la época en que la industria textil daba trabajo a pueblos enteros del Val di Susa.
Está en piazza XXV Aprile, rehecha hace pocos años: tres cuartas partes del espacio las ocupan ahora arriates, bancos y un dibujo en damero en el que se han insertado ocho chorros de agua, iluminados por la noche. Una plaza para cruzar se ha convertido en una plaza para quedarse.
La visita
El edificio es la sede del municipio, así que se entra en horario de oficinas y para lo que haga falta; la plaza de delante, en cambio, está siempre abierta. Un cuarto de hora.
El consejo de la redacción
Pase por la tarde, cuando los chorros están encendidos. Es la mejor manera de entender una decisión que se toma en muchos pueblos italianos: coger la plaza principal, quitársela a los coches y devolvérsela a los pies. El resultado se mide en una sola cosa, en cuánta gente hay sentada.
