El castillo de Volpiano ya no existe, pero es la razón por la que el pueblo entra en los documentos: el diploma imperial de 1014, con el que Enrique II puso bajo su protección los bienes de la abadía de Fruttuaria, nombra «Vulpianum cum castellum et capella». En algunos periodos, hasta 1300, vivieron en él los abades de Fruttuaria.
Qué ver
Cómo era se sabe por un cronista, Pietro Azario, que lo describe provisto de un muro altísimo y después ampliado hasta poder alojar quinientos hombres armados, quizá refiriéndose a todo el recinto fortificado. Hubo otras reformas en el siglo XV, cuando Volpiano era posesión de los señores de Monferrato.
La visita
La historia militar termina a mediados del siglo XVI. En 1552 los franceses asediaron Volpiano sin conseguirlo; en 1555 volvieron, la tomaron y destruyeron el castillo. Sus piedras, sin embargo, no se perdieron: con ellas, en 1731, se construyó la iglesia de la Confraternita, la Gesia neuva.
El consejo de la redacción
Para entender qué fue este castillo conviene ir a la Gesia neuva y mirar su fábrica: es el castillo, desmontado y vuelto a levantar con otra forma. Y cada dos años su toma de 1339 se vuelve a poner en escena en el pueblo.
