Campanarazzu es el lugar del antiguo pueblo de Misterbianco, destruido en marzo de 1669 por la erupción del Etna y dañado de nuevo por el terremoto de enero de 1693: la lava lo cubrió casi todo, y del viejo pueblo queda poco a la vista. Los primeros documentos atestiguan su nacimiento hacia 1300, a unos tres kilómetros al noreste del centro actual, en torno a un monasterio blanco, el Monasterium album, hoy desaparecido, que dio nombre a Misterbianco; el nombre Campanarazzu parece ligado a la campana de ese monasterio.
Qué ver
Tras el desastre la población abandonó el lugar y reconstruyó el pueblo más abajo, y Campanarazzu quedó cubierto por la vegetación. En la segunda mitad del siglo XX el Ayuntamiento empezó a ponerlo en valor, y desde 2009 las excavaciones han sacado a la luz parte de los restos; en 2016 se encontró la iglesia madre, bien conservada pero sin tejado ni puertas, que después se rehicieron con materiales modernos para protegerla, junto con objetos posteriores al siglo XIV. El 21 de febrero de 2025 el yacimiento se inauguró y se abrió al público.
A pocos cientos de metros hay un pequeño parque con juegos infantiles y un bosquecillo crecido sobre las rocas que formaban el antiguo pueblo, accesibles todo el año en los horarios establecidos.
La visita
Según las fuentes el yacimiento suele visitarse el domingo por la mañana, pero conviene comprobar antes días y horarios con el Ayuntamiento.
El consejo de la redacción
Entre los objetos que se salvaron de la destrucción había una campana, que se colgó de un robusto olivo a medio camino entre Misterbianco y Campanarazzu, en el punto donde se había detenido la lava: el lugar se llamó «Aliva m'pittata».



