La torre de Gurafi está en la pedanía del mismo nombre de Barcellona Pozzo di Gotto, antiguo feudo de Castroreale, citada en los documentos también como «Guraphi» o «Turafi». A lo largo de la carretera que sube de Barcellona a Castroreale, en el fondo del valle en la orilla izquierda del torrente Longano, está el pequeño caserío: pocas casas y edificios agrícolas del siglo XVI, entre ellos las ruinas de una torre circular, de una iglesia y de una casa señorial. El topónimo es de origen árabe y, según algunos estudiosos, vendría de «karafa», el recipiente para el aceite o el vino, productos abundantes en la zona.
Qué ver
La torre de planta circular está en parte enterrada y cubierta de maleza, en condiciones estructurales precarias: está tan dañada que desde fuera se ve la escalera interior, abierta en el grosor del muro. Cerca quedan los muros perimetrales de la iglesia de la Immacolata, levantada en 1680 y en parte sepultada por una crecida del Longano de 1848.
El caserío era tan extenso que a finales del siglo XIV se dividió en Gurafi oriental y occidental, con el Longano como límite. Entre sus señores se recuerdan Berard de Blanquefort en 1276-1277, Filippo de Puteo entre 1395 y 1408, la familia Anzalone del Pozzo a finales del siglo XVI y los De Gregorio de Mesina a finales del XVII.
La visita
La torre es una ruina inestable que necesitaría restauración y consolidación: se observa con prudencia, y conviene consultar el acceso con los propietarios o con el Ayuntamiento.
El consejo de la redacción
En 1324 Castroreale se hizo autónoma y se pobló con los habitantes de Gurafi y de Nasari: los dos caseríos, hoy pedanías de Barcellona, contribuyeron así a poblar la ciudad vecina.

