En 1596, por voluntad del obispo Juan Pedro González de Mendoza, nació en Canneto —entonces conocida como Baia della Calandra— una pequeña iglesia destinada a favorecer el poblamiento de una zona expuesta a las incursiones de los piratas berberiscos. Reconstruida en su emplazamiento actual a principios de 1864 y terminada en el siglo XX, la basílica romana menor de San Cristóbal es hoy el principal edificio de culto de la pedanía de Lipari. El edificio adquirió su aspecto actual con las obras realizadas entre 1924 y 1928; recibió la dignidad de basílica menor del papa Juan Pablo II en 2004 y fue consagrada por el arzobispo Giovanni Marra el 8 de junio de 2003.
Qué ver
La fachada de dos cuerpos, marcada por volutas y unida a la calle por tres escalones, se abre a un atrio con balaustrada y pavimento geométrico bicolor; en las cornisas figuran las inscripciones conmemorativas de 1594 y de 2004. El nivel inferior, dividido en tres por pilastras, alberga tres portales coronados por las insignias papales con el lema «TOTUS TUUS», por el escudo heráldico de la basílica y por las insignias arzobispales con capelo de veinte borlas verdes. En el segundo cuerpo, a los lados del gran ventanal central, destacan las estatuas de los santos Pedro y Pablo, mientras que el frontón con reloj está rematado por la estatua de Cristo Redentor: piezas bendecidas en Roma por el papa Benedicto XVI en 2006. En la contrafachada se conservan las inscripciones de los decretos papales de 2004 y de 2006.
El interior se enriquece con elementos ejecutados a mediados del siglo XX: revestimientos de mármol, bancos y lámparas de los años cincuenta, además de la decoración de la nave central (1950) y de las laterales (1955). La nave derecha guarda una pila bautismal de mármol, estatuas de cartón piedra de san Onofre Anacoreta, de la Virgen de las Lágrimas y de san José, una representación en resina de san Juan Bosco con santo Domingo Savio y un lienzo del siglo XVIII de san Bartolomé Apóstol, colocado sobre un órgano de tubos de transmisión mecánica con casi 500 tubos, de principios del siglo XX. A lo largo de la nave izquierda se encuentran una lápida de mármol de la consagración, las estatuas de santa Rita de Casia, san Antonio de Padua, la Virgen de la Cadena y la escultura de la Dolorosa, único ejemplo en el templo de Virgen vestida según la tradición ibérica. El presbiterio acoge la capilla de Lourdes en el absidiolo derecho, realizada en 1932, y el altar mayor coronado por un templete con la estatua de madera de san Cristóbal, del siglo XIX.
La visita
La basílica es el centro de la vida parroquial de Canneto. Cada año, el 25 de julio, la comunidad celebra allí la fiesta religiosa dedicada a san Cristóbal.
El consejo de la redacción
Detente ante la estatua de la Dolorosa, en la nave izquierda: es el único testimonio que hay dentro de la basílica de la tradición española de las esculturas vestidas.
