En el cruce de las calles del siglo XVI Austria (hoy via I Settembre) y Cardines, las Quattro Fontane de Mesina formaban un conjunto escenográfico inspirado en el fasto barroco de la época española, según el modelo de los Quattro Canti de Palermo, Catania y Paternò; el diseño se atribuye al arquitecto romano Giacomo Calcagni, con una iconografía marina de delfines, caballitos de mar, conchas, tritones y mascarones.
Qué ver
Las cuatro fuentes, pensadas idénticas para las cuatro esquinas del cruce, se realizaron en momentos distintos: la primera, esculpida por el florentino Innocenzo Mangani, se remonta con certeza a 1666; las otras dos se completaron solo en 1742, con motivo de las fiestas del centenario de la Madonna della Lettera. Sobre la segunda fuente, realizada en las primeras décadas del siglo XVIII, las fuentes históricas no coinciden ni en el año exacto ni en el nombre del escultor, señal de lo complicado que resulta reconstruir en detalle la historia de este rincón de Mesina.
El terremoto de 1908 dañó gravemente las dos fuentes de 1742, mientras que las más antiguas, la de Mangani y la de principios del siglo XVIII, quedaron casi intactas. A lo largo del siglo XX las cuatro obras siguieron caminos distintos: dos fueron restauradas y devueltas a su ubicación original en 1998, mientras que las otras dos, más dañadas, se trasladaron en 2003 a la rampa de entrada del Museo Regionale di Messina, donde todavía pueden verse.
La visita
Las fuentes se encuentran hoy en dos lugares distintos: dos en el cruce histórico entre via I Settembre y via Cardines, de libre acceso, y dos en la rampa de entrada del Museo Regionale, que se visita en el horario del museo.
El consejo de la redacción
Intentad verlas las cuatro, aunque ya estén separadas: comparadas entre sí, los detalles esculpidos —tritones, caballitos de mar, conchas— cuentan mejor que cualquier texto el vínculo antiguo entre Mesina y su mar.






