Levantada a partir de 1730 como iglesia de la residencia de los jesuitas en Noto, la iglesia de San Carlo al Corso está dedicada a San Carlos Borromeo. Atribuida al arquitecto Rosario Gagliardi, la fábrica se construyó con la calcarenita dorada local y conserva elementos históricos recuperados del emplazamiento original de la ciudad, destruido por el seísmo del Val di Noto de 1693.
Qué ver
El alzado exterior se desarrolla en tres niveles y se caracteriza por el uso de columnas exentas y por un trazado mixtilíneo y convexo. En el interior, la planta longitudinal se articula en tres naves marcadas por semicolumnas y cubiertas con bóveda de cañón. Junto a la portada de entrada se abre un atrio curvilíneo cuya forma recoge directamente la concavidad del ábside. El altar mayor y la campana son dos testimonios históricos importantes: ambos proceden de la antigua iglesia de los jesuitas de Noto Antica, arrasada por el terremoto de 1693.
El consejo de la redacción
Observa la fachada en las horas centrales del día para apreciar el color de la calcarenita dorada y el efecto plástico que crean las columnas exentas y las superficies convexas en los tres niveles.
