La iglesia de Santa Caterina es la parroquial del barrio del mismo nombre, en Rovereto. Un edificio dedicado a santa Catalina de Alejandría se cita en 1470; estaba más cerca del castillo, y durante la dominación veneciana se derribó para reforzar las murallas en la zona del torreón Basadonna. La iglesia nueva se construyó hacia 1575, más al oeste, y se confió primero a las benedictinas. Entre 1621 y 1636, con la llegada de los capuchinos, se reformó a fondo, y en 1636 se consagró a san Francisco y a santa Catalina, en presencia del príncipe obispo Carlo Emanuele Madruzzo.
Qué ver
La fachada, en la via Borgo Santa Caterina, es sencilla y lineal, a dos aguas, con un gran frontón triangular. El portal adintelado tiene un luneto pintado al fresco; en el centro un gran óculo abocinado, con vidriera policromada, da luz a la tribuna y a la nave. A los lados hay dos puertas secundarias: la de la derecha lleva al convento.
El interior es de una nave, con bóveda de cañón. El altar mayor, de madera, es obra de fray Giacinto da Gussola, de 1770; el retablo, con la Virgen, el Niño y santa Catalina, lo pintó en 1829 Giuseppe Craffonara.
La visita
La iglesia es parroquia desde 1968. Conviene comprobar los horarios de apertura y de misas con la parroquia.
El consejo de la redacción
El último domingo de noviembre, el más cercano al 25, día de la santa, se celebra tradicionalmente en Rovereto la feria de Santa Caterina.
