La iglesia de San Rocco está en el corso Bettini, en Rovereto, casi enfrente del instituto Antonio Rosmini. Nació de un voto: durante la peste de 1630 el podestá, los provisores y los ciudadanos fueron en procesión al humilladero «Alla Crosetta», tenido por milagroso, y prometieron una iglesia dedicada a la Virgen y a los santos Roque, Sebastián y Carlos. La primera piedra se puso en 1631. Acabada la peste, los franciscanos del convento de Arco construyeron al lado un convento, habitado desde 1638; la iglesia se consagró en 1651.
Qué ver
Dos escalinatas suben al atrio, elevado respecto a la calle. La fachada a dos aguas es de los años cincuenta del siglo XX, del arquitecto Tiella: sobre el portal hay un gran bajorrelieve de barro cocido con el encuentro entre san Francisco y san Roque, y a los lados del ventanal semicircular están esgrafiados dos pasajes del Cántico de las criaturas.
El interior es austero, con pinturas murales de Francesco Molinari, de 1950, y altares de madera tallada pintados de pardo. El retablo del altar mayor, con san Roque y al fondo la ciudad de Rovereto, es de Domenico Udine, de 1822. En la iglesia hay también cinco lienzos de Carlo Gaudenzio Mignocchi.
La visita
Conviene comprobar los horarios de apertura y de misas con los frailes o con la parroquia.
El consejo de la redacción
El humilladero del voto todavía existe: se incorporó al muro norte y hoy hace de retablo del altar de la capilla izquierda. Es una Virgen con el Niño de gusto renacentista, atribuida a Angelo Falconetto. En el muro del atrio, además, una lápida recuerda el supuesto asesinato en ese lugar del obispo Adelpreto II, en 1177.

