El patrono de Sellano es san Severino, festejado el 8 de junio, en la iglesia a él dedicada, del siglo XIV, que conserva frescos. Compatrono del pueblo es el beato Giolo, anacoreta que vivió entre 1250 y 1315, cuyos restos se custodian en Sellano.
El escudo municipal, reconocido por decreto del 28 de enero de 1936, representa a san Miguel Arcángel de pie sobre una silla de montar («sella»), una imagen que ofrece una explicación sencilla del origen del nombre del pueblo, construido precisamente sobre la «sella» de una colina: el pueblo conserva de hecho también la iglesia de San Michele Arcangelo, del siglo XVII, también con frescos. Sobre el origen del topónimo, los historiadores se dividen entre dos teorías: la más antigua lo remonta a la tribu romana de la gens Suilla o a los Syllinates citados por Plinio, mientras que otros eruditos lo relacionan con los seguidores de Lucio Cornelio Sila, que según esta versión habrían fundado el pueblo en el 84 a.C., tras la batalla de Spoletium, durante la primera guerra civil romana.