El patrón de Arrone es san Juan Bautista, festejado el 24 de junio con la tradicional procesión. La iglesia del siglo XIV a él dedicada conserva frescos del siglo XV de la escuela umbra.
El pueblo toma su nombre de un noble romano, Arrone, que a finales del siglo IX se estableció en la Valnerina y se apoderó de uno de los promontorios rocosos del valle, construyendo allí un castillo fortificado, primero de madera y luego reconstruido en mampostería: fue el primer núcleo del pueblo. La parte alta del pueblo, el castillo, conserva todavía hoy el trazado urbano medieval, con sus murallas y callejuelas, además del campanario cívico, la torre «de los olivos» y la iglesia parroquial del siglo XVI de Santa Maria Assunta; en la época navideña, precisamente en el antiguo castillo, se monta la representación del belén viviente.