El patrón de Orvieto es san José y su festividad cae el 19 de marzo.
Las dos fiestas por las que la ciudad es conocida llegan, en cambio, más adelante. El Corpus Christi es la solemnidad que el papa Urbano IV instituyó precisamente en Orvieto, con la bula Transiturus del 11 de agosto de 1264, y que hoy la ciudad acompaña con un cortejo histórico en traje de época.
A Pentecostés le corresponde la Palombella, instituida en el siglo XVI por los Monaldeschi: la paloma que simboliza el Espíritu Santo. La fiesta lleva tiempo siendo cuestionada por los animalistas, que piden sustituirla por un simulacro; desde 2005 la paloma ya no se ata al escudo sino que se aloja en un tubo de plástico.
