El patrón de Pont-Saint-Martin es san Lorenzo, festejado el 10 de agosto en la iglesia que lleva su nombre.
El pueblo, sin embargo, debe su nombre a una leyenda distinta, la de san Martín de Tours. Cuenta que el santo, de paso por la vía Francígena, hizo un pacto con el diablo: este se comprometió a construir un puente en una sola noche, a cambio del alma del primer ser vivo que lo cruzara. Al día siguiente Martín soltó allí un perrito, que el diablo mató brutalmente pero sin obtener el alma prometida; a cambio, dejó en paz a los habitantes. La leyenda revive cada año en el carnaval histórico del valle del Lys, con el diablo, san Martín, la ninfa del Lys y sus dos doncellas, los romanos y los salasos como protagonistas: termina el martes de carnaval, cuando se quema un muñeco del diablo justo sobre el puente romano del Lys.



