En 1509, durante la guerra de la Liga de Cambrai, un grupo de vecinos de Fregona reclutados por Francesco Forte liberó Serravalle de las tropas de Maximiliano de Habsburgo. Venecia quiso recompensarlos, y lo hizo con una ducale: un pergamino que concedía a la comunidad numerosos privilegios y que todavía hoy se conserva en el ayuntamiento. Aquellos privilegios siguieron en vigor hasta la caída de la República, en 1797 — casi tres siglos de ventajas ganados en una sola noche. El escudo del municipio, que ningún decreto ha concedido nunca formalmente, lleva todavía encima aquella jornada: dos espadas de plata cruzadas con las empuñaduras de oro, detrás de un castillo rojo almenado a la güelfa. Las espadas son Serravalle; el castillo es la fortaleza caminesa de Piai. Fregona, dicho sea de paso, es un municipio disperso: la sede municipal está en la aldea de Mezzavilla.
Sobre el nombre las fuentes se inclinan por lo germánico — un antropónimo, o el torrente Friga — y descartan como paretimológica la derivación del latín frigus, frío; pero van todavía más lejos, suponiendo que el topónimo pueda recordar una antigua área sagrada dedicada a Frigg, la divinidad germánica de la fertilidad, en los siglos de la dominación goda y longobarda. Añaden que precisamente la veneración de cultos paganos entre aquellos pueblos está en la base de la leyenda de santa Augusta, que habría nacido aquí, en el castillo de Piai, hija de un rey pagano llamado Madruch: y en el municipio hay un pequeño lago que se llama Madruc. La parroquia, citada por primera vez en una bula papal del siglo doce, comprendía un territorio mucho más vasto que el de hoy, y lo ha ido perdiendo pieza a pieza: Cappella Maggiore se separó en 1494, Montaner en 1600, Osigo en 1865 y Sonego en 1951. En el territorio están además las grutas del Caglieron, mitad garganta natural y mitad viejas canteras de las que se extraía la arenisca que aquí llaman piera dolza, y el Bus della Genziana, uno de los raros casos de reserva natural espeleológica. Aquí se hacen el torchiato, vino de uvas pasificadas, y un queso llamado moesin que existe solo en este municipio.