Las scuole venecianas eran cofradías de laicos que hacían caridad y se construían sedes de príncipes, y la de San Rocco, nacida en 1478 y rica gracias al santo de la peste cuyo cuerpo poseía, se construyó la más grande de todas, detrás de los Frari, de mármol blanco y columnas. Luego, en 1564, convocó un concurso para decorar el techo de la sala pequeña: los demás trajeron bocetos, Tintoretto llegó con el lienzo terminado, lo hizo montar a escondidas en el sitio justo, lo regaló, y ganó. Desde entonces, durante veinticuatro años, hasta 1588, pintó todo el palacio él solo, más de sesenta lienzos, del Génesis a la Pasión: es la Capilla Sixtina de Venecia, y se ha quedado exactamente donde fue pintada.
Qué ver
Se empieza por el final, por la Sala dell'Albergo, la pequeña: la Crucifixión, un muro entero de doce metros con Cristo en medio y alrededor todo, los soldados, los caballos, las escaleras, las mujeres, el grupo que iza la cruz del ladrón, pintada en un año y considerada por muchos su obra más grande; enfrente Cristo ante Pilato, con la túnica blanca, el Ecce Homo, la Subida al Calvario, y en el techo el San Roque en gloria del concurso. En la esquina el Cristo con la cruz a cuestas que se atribuye a Giorgione o a Tiziano.
Luego la Sala Capitular, inmensa: en el techo el Antiguo Testamento en veintiún recuadros, con la Caída del maná y la Serpiente de bronce, y en las paredes el Nuevo, la Última Cena, el Bautismo, la Resurrección de Lázaro, todo en una luz de tormenta; a lo largo de los muros las tallas de madera de Francesco Pianta, con la caricatura del propio Tintoretto, pinceles en mano, y los paneles de Marchiori con la vida de San Roque. Por último, abajo, la Sala Terrena con la vida de la Virgen pintada de viejo: la Anunciación con la casa derruida, la Huida a Egipto, la Matanza de los inocentes, las dos santas en el paisaje. En la escalera los lienzos barrocos de Zanchi con la peste y, en la planta alta, el Tesoro con las platas.
La visita
La Scuola está en el campo San Rocco, detrás del ábside de los Frari, a siete minutos de piazzale Roma o de la parada San Tomà; entrada propia, abierta todos los días del año salvo Navidad y Año Nuevo, con audioguía incluida. Hora y media; hay espejos de mano para mirar los techos sin tortícolis, úselos. En la planta alta en verano se sufre el calor: vaya por la mañana.
El consejo de la redacción
Haga el recorrido al revés de como le lleva la escalera: primero la Sala dell'Albergo con la Crucifixión, luego la sala grande, y por último la de la planta baja. Así ve a Tintoretto de los cuarenta y seis a los setenta años en el orden en que pintó, y en la Huida a Egipto, el último cuadro, el paisaje ocupa el lugar de las figuras: es un hombre que se está despidiendo.
