San Uopo no figura en ningún martirologio: ni en el romano, ni en el de Beda, ni en el de Rábano Mauro. Y sin embargo dos pergaminos de 1145 y de 1165, procedentes del territorio de la antigua Noepoli, ya lo llaman hagios, y en 1616 el vicario general recogió bajo juramento, en el palacio episcopal de Chiaromonte, las declaraciones de quienes decían haber sido curados por él: notables, sacerdotes, médicos, gente del pueblo. A una de esas declaraciones debe la capilla seguir en pie. A Paulo de Arbio le sobrevino un ataque mientras sus hijos le curaban una llaga abierta en la pierna; perdió el habla y el movimiento del brazo derecho, y el médico Jacovo Canusio dijo que antes de medianoche estaría muerto. Como solo podía rezar con la mente, Paulo hizo voto de reedificar a su costa la capilla de Sant'Uopo, y el 24 de mayo empezaron las obras.
Qué ver
De aquella reconstrucción queda un único documento original, y está dentro: un bloque de piedra inscrito, hoy empotrado en la pared de la derecha según se entra, con la fecha AD 1616. La capilla tiene una sola nave bajo cubierta a dos aguas y una rareza: la entrada mira a oriente y el altar está a occidente, al revés de lo habitual. La única estancia aneja, al norte, sirve de sacristía y almacén.
El resto es una historia de rehechos. Después de 1616 la capilla pasó a ser ius patronatus de la iglesia madre de San Giovanni Battista y recibió donaciones, una de ellas escriturada por el notario Giacomo Satriano en 1685; en 1717 el interior recibió un altar de madera tallado por Giuseppe Arbia, de Chiaromonte, y un cuadro de buena factura, deteriorado más tarde. Las fotografías y las postales del siglo XX muestran el edificio disfrazado de iglesia gótica, con dos ventanas geminadas abiertas en el muro oriental y un campanario levantado aparte: todo se eliminó después para volver a la imagen anterior, la de la espadaña en la fachada con su campana de bronce.
La visita
La capilla está en la contrada Sant'Uopo, a unos 5 km de Chiaromonte, junto a la carretera estatal 104 que va de Sapri al mar Jónico, donde las casas se alinean a ambos lados de la calzada. Mucho tiempo sin mantenimiento, arruinada y abandonada, ha sido restaurada por completo, y la explanada delante de la puerta se ha acondicionado para las celebraciones; una vez dentro, lo primero que hay que buscar es el bloque inscrito de la derecha.
El consejo de la redacción
Venid el 22 de mayo, día del santo: la contrada se llena para la feria de mercancías y animales, que llegó a durar tres días. Y pedid el nombre a los mayores: en los viejos registros parroquiales se lee siempre Opo, forma que viene del griego Euplos; Uopo es reciente.
