Este castillo no está en la cima. La cumbre del cerro queda más arriba, y la fortaleza de los Sanseverino se construyó bastante más abajo, apoyada en la ladera: una elección que solo se explica de un modo, es decir que lo que se quería vigilar no era el horizonte, sino el pueblo que hay debajo.
Qué ver
Se entra por un gran portal rectangular en el lado oeste, atravesando una sala con bóveda de crucería enteramente de ladrillo. La planta en ele, en tres niveles uno de ellos semisótano, no nació así: es el resultado de ampliaciones sucesivas a partir de una torre inicial, el modo en que crecían casi todas las fortalezas de altura.
Entre los dos brazos se abre un patio cerrado por el mismo recinto fortificado, y desde allí se pasa al interior de dos de las torres del lado oriental. En el centro del patio sigue estando el pozo que recogía el agua de lluvia. El castillo es de época normanda, y la expansión normando-suaba del pueblo está justo aguas abajo: el caserío creció desde la fortaleza hacia abajo.
La visita
El castillo está en el casco antiguo de Chiaromonte, sobre el valle del Sinni; las aperturas dependen de las iniciativas del ayuntamiento y de la estación, así que conviene informarse antes. Media hora.
El consejo de la redacción
Deténgase en el pozo del patio. En una fortaleza de altura sin manantial, la cisterna lo decide todo: cuánto se resiste a un asedio no lo establecen los muros sino los litros de agua de lluvia que se ha logrado apartar. Es la parte menos espectacular del castillo y es aquella de la que dependía el resto.
