El patrón de San Paolo Albanese es san Roque, festejado el 16 de agosto con un ritual antiguo y único: la estatua del santo, de la escuela de Montpellier, va precedida de un pequeño trono votivo compuesto de espigas de trigo adornado con cintas y flores, llamado himunea, que simboliza la cultura y la técnica ligadas al cultivo del trigo en el día que marca el fin de su ciclo. La capilla a él dedicada, en la plaza San Rocco, lleva grabada en números romanos la fecha de construcción, 1614, en el arco que separa el presbiterio de la nave.
El pueblo fue fundado en el siglo XVI por colonos albaneses que huían del dominio otomano, quienes conservan todavía hoy la lengua arbëresh y el rito religioso bizantino de sus antepasados: la iglesia madre, dedicada a la Exaltación de la Santa Cruz y construida en 1721, celebra en efecto la liturgia bizantina pese a tener, como la capilla de San Rocco, naves y altares laterales ajenos al tradicional plano de cruz griega.