El patrono de Roggiano Gravina es san Francisco de Paula, cuya estatua de madera se conserva en la antigua iglesia de Sant'Antonio.
Los días 1, 2 y 3 de diciembre de cada año, Roggiano recuerda los terribles días de un terremoto y renueva su devoción a su santo protector: esta es, con sus ritos religiosos y civiles, la fiesta más sentida por la comunidad. El pueblo conserva también el Santuario de la Madonna della Strada y la Villa Romana de Larderia.